Showing posts with label vacio. Show all posts
Showing posts with label vacio. Show all posts

Friday, January 4, 2019

La Vieja y La Gunda



IV.

mira desde el balcón,
se escucha entre sonido del cuchillo y picador,
que fuera la Gunda a parar al verdudero.
frustrante e irritante,
gemido de adolescente
que no cotizaba el valor,
que vendía el tiempo por tiempo
que perdía en silencio.
otro día más, otra cosa más,
la Vieja se esfumaba entre el sofá,
viendo novelas,
como era de costumbre.
regalando su tiempo,
alisando el rizo de la Gunda,
a base de peine y grasero.
daban las seis y la Gunda salía,
la Vieja detrás vela en la orilla,
como cruzaba donde la mamá,
toca rezar y preparar,
recostar y preparar,
despertar y preparar,
para que la Gunda regrese,
y la Gunda no sabe, no entiende.
tiempo regalado, tiempo desperdiciado.
entre las verduras, la Gunda, la rumba,
la Vieja, esperando.

Wednesday, January 31, 2018

Pánico

Inicialmente, te percatas del mundo a tu alrededor. Te percatas de quien eres como ser humano y lo diminuto que se vuelve tu vida…
Puedo observar más allá de mi visión periférica y sin embargo, en cuestión de segundos, el universo se vuelve tan pequeño... Larga vida que llevo, insignificante. Las paredes (esas cuatro paredes) se vuelven más cuadradas, más rectas, más estables y firmes. Las paredes se elevan, creando un escape imposible y la poca luz que existe, desvanece como eclipse solar. Puedo sentir mis glándulas salivares fallecer, mi garganta secarse y mi pecho apretarse. El aire no fluye, respiro el aire ajeno, aire que ahora comparto y que no llega en su plenitud a mi sistema.
La luz desvanece completamente; quedo atrapada en una manta de carbón donde no es reconocido mi esfuerzo por salir. Me consume dentro del vacío y la densidad me absorbe como tierra movediza. La oscuridad y yo nos convertimos en uno. No logro salir y no porque no quisiese, sino porque no sé como hacerlo.
No puedo evitar el llorar; por pena a mí mismo, por ser un simple mortal y poseer una imperfección de la cual se me culpa, que pesa más que mi voluntad, que me bloquea sobre cualquier cosa. No le deseo a nadie esta angustia injustificable y este deseo reprimido de estar en paz con mi alma. Os prometo que no lo puedo controlar. Tengo deseos de restrellar contra las paredes y correr hasta que mis piernas no puedan con mi peso, de buscar ese tan  ausente aire en el lugar más natural que pueda encontrar.